A unas niñas gemelas de ocho años los auxiliares de vuelo les negaron inicialmente el embarque, hasta que llamaron a su padre, un destacado director ejecutivo, y solicitaron que se cancelara todo el vuelo

A unas niñas gemelas de ocho años los auxiliares de vuelo les negaron inicialmente el embarque, hasta que llamaron a su padre, un destacado director ejecutivo, y solicitaron que se cancelara todo el vuelo.

Las gemelas Lucía y Martina Alcázar, de apenas ocho años, habían viajado solas varias veces por razones médicas y familiares, siempre con autorización y bajo el servicio de acompañamiento para menores. Pero aquella mañana en el aeropuerto de Madrid-Barajas, algo empezó a torcerse desde el primer momento. Los auxiliares de vuelo de Aerolíneas Íbera, visiblemente estresados por un retraso acumulado de casi dos horas, revisaban la documentación de los pasajeros con una impaciencia inhabitual.

Read More