Mi Esposa Me Llevó A Cenar Con Su Jefe Alemán. Sonreí Como Un Tonto, Fingiendo Que No Hablaba Alemán. Ella Acarició Su Vientre Y Le Dijo: “No Te Preocupes, El Idiota Está Muy Feliz Por El Embarazo. Criará A Tu Hijo Creyendo Que Es Suyo”. Yo Tranquilamente Serví Más Vino Y Dije En Alemán Perfecto…

Me llamo Daniel Ortega, soy español, tengo treinta y nueve años y siempre creí que conocía bien a mi esposa, Laura Martín. Llevábamos seis años casados. No éramos perfectos, pero yo confiaba en ella. Tal vez demasiado.

Todo empezó la noche en que Laura me llevó a cenar con su jefe alemán.
—Es una cena importante —me dijo—. Quiero que vengas conmigo.

Read More