¡Su hija sigue viva, hay alguien más en el ataúd!” El niño negro sin hogar se apresuró a revelar un secreto que conmocionó al multimillonario.

¡Su hija sigue viva, hay alguien más en el ataúd!” El niño negro sin hogar se apresuró a revelar un secreto que conmocionó al multimillonario.

El millonario catalán Julián Ferrer, dueño de una de las empresas logísticas más grandes de España, avanzaba con el rostro desencajado hacia el féretro donde yacía, supuestamente, el cuerpo sin vida de su hija Lucía, desaparecida desde hacía dos semanas. La policía le había comunicado que el cadáver encontrado en una nave industrial coincidía con su descripción, y aunque algo en su interior se resistía a aceptarlo, las pruebas parecían irrefutables.

Read More