“¡Muévete, lisiada!” – Unos agresores hicieron tropezar a una niña discapacitada en la parada del autobús, y entonces llegaron 99 motociclistas.

“¡Muévete, lisiada!” – Unos agresores hicieron tropezar a una niña discapacitada en la parada del autobús, y entonces llegaron 99 motociclistas.

La mañana estaba tan gris como el ánimo de Clara Roldán, una niña de doce años que cada día luchaba con más determinación que la mayoría. Nacida con una limitación en la pierna derecha, usaba una ligera ortesis para caminar, y aunque ya había aprendido a ignorar las miradas curiosas, nunca terminaba de acostumbrarse a los comentarios crueles. Aquella mañana, como siempre, esperaba el autobús escolar en la parada del barrio Santa Aurelia, sosteniendo con cuidado su mochila azul mientras repasaba mentalmente la exposición que debía presentar en clase.

Read More